Localizado en la capital mundial de la pesca de trucha y famosa región de terapias termales, este lodge ofrece alojamiento de lujo en cuatro suites y confortables chalets dispuestos en un gran parque de 2500 acres con siete arroyos con truchas, cuatro lagos y alrededor de 70 km de senderos naturales. Más allá de la pesca, se pueden practicar otras actividades tales como: paseos a caballo y en mountain bike, navegación y arquería.
Cada suite tiene un estilo propio, con un diseño único y exquisito amoblamiento. Los chalets, a pocos metros del lodge, ofrecen un recinto de privacidad enclavado en el bosque nativo con impactantes vistas del lago y la vida salvaje.
Su cocina gourmet cuenta con platos exquisitos y saludables, utilizando productos frescos regionales, y se complementa con la más variada gama de vinos premium de Nueva Zelanda. Los huéspedes pueden optar por una cena romántica a la luz de las velas junto al hogar en la biblioteca o en el salón comedor.