Se trata de una magnífica mansión de 120 años localizada en las cercanías de Gisborne, en la Isla Norte de Nueva Zelanda. Está rodeada de 12 hectáreas de jardines donde se realizan actividades como pesca, cabalgatas y golf.
Este lodge, de estilo colonial, ofrece alojamiento de lujo en cinco confortables habitaciones con un entorno inigualable.
Cada cuarto posee una amplia terraza donde se puede tomar el desayuno disfrutando de la vista del parque.
La comida es otro de los placeres que se encuentran en este lodge, el chef experto en cocina asiática y europea ofrece a los huéspedes la posibilidad de deleitar su paladar y a su vez tomar clases de cocina si lo desean.
Ofrece un ambiente ideal para el descanso y escapar del stress cotidiano. Asimismo, es un excelente punto de partida para explorar playas de arena blanca, bodegas mundialmente reconocidas, antiguos bosques y sitios que reflejan la cultura Maori.